Cover Image
close this bookDIRDN - Informa - Número 11, 1997 (DIRDN)
close this folderTema de fondo
View the documentLa campaña en algunos países
View the documentEl agua: demasiada... o poca... la principal causa de los desastres naturales
View the documentRegresa "El Niño"
View the documentNueva conferencia en Internet

Regresa "El Niño"


Figure

Cuando los pescadores peruanos, a principios de este año, comenzaron a observar camarones y langostas en sus aparas, sabían que estaban en problemas; empezaba a subir la temperatura del mar y los meros y merluzas partían hacia el sur en busca de aparas más frías; se encontraban en las "fases iniciales" de un nuevo evento de El Niño.

Efectivamente, a partir de febrero del presente año, a lo largo de la costa del Perú y Ecuador, la temperatura superficial del mar ha mostrado un calentamiento irregular lo que significa el lar; lo que significa el regreso del "Fenómeno de El Niño", como popularmente se le conoce a ese calentamiento anómalo de las corrientes oceánicas en la costa occidental de Suramérica y que altera el clima en todo el mundo, produciendo efectos directos en la salud, la economía y el medio ambiente.

A principios de siglo, se descubrió que cuando la presión atmosférica en el Océano Pacífico aumenta, en el Océano Indico tiende a descender (desde Africa hasta Australia) y viceversa, a esta alteración de la presión se le denominó Oscilación del Sur. Posteriormente, en 1969, esta oscilación se relacionó con el calentamiento de las aguas superficiales, ligándose estos dos fenómenos a una serie de anomalías.

Estas manifestaciones se deben a las múltiples y complejas interrelaciones que ocurren entre el oceáno y la atmósfera, y a esta interrelación se e conoce como ENOS (o ENSO en inglés), término compuesto por El Niño Oscilación del Sur. La combinación de ambos disturbios se presenta en intervalos de dos a siete años y con una duración promedio de 18 meses.

En síntesis, lo que ocurre es un calentamiento anormal de las aguas superficiales en todo el Pacífico Tropical Oriental, de tal manera que se da una gran acumulación de calor en los estratos menos profundos del mar. Este fenómeno se presenta con mayor frecuencia durante la época de Navidad, de ahí su nombre: El Niño.

Lo contrario a un evento tipo Niño, es un enfriamiento de las aguas más allá de lo normal, lo que se denomina como Niña 0 fase fría del ENOS.

Efectos iniciales del fenómeno

Durante los primeros meses de este año, se han percibido ya consecuencias negativas a raíz del ENOS, lo que nos hace preveer las dimensiones que este problema puede acarrear de no tomarse las medidas preventivas necesarias.

En Perú, por ejemplo, la pesca de anchoa, base de la enorme industria de harina de pescado, se ha ido a pique e inclusive muchas fábricas han tenido que cerrar, los textileros están sufriendo porque en medio del invierno hace tanto calor que la gente no compra ropa de clima frío.

El Presidente de Perú, Alberto Fujimori, anunció que destinará US $19 millones en fondos de emergencia para enfrentar los efectos de El Niño; si este dinero se utiliza rápidamente para limpiar y reparar el sistema de drenaje de la región y fortalecer los sistemas de transporte y comunicaciones, El Niño podría ser de una gran ayuda para esta zona árida.

En Chile, se han producido aguaceros torrenciales que provocaron el cierre de los puertos y pasos de montaña, la muerte de 18 personas y pérdidas valoradas en millones de dólares.

En Centroamérica, el advenimiento del fenómeno ENOS produce zozobra porque ocasiona lluvias tempestuosas en algunas zonas, sequía en otras y un calentamiento de las aparas del Océano Pacífico.

Además, se prevea que el exceso de calor producirá un debilitamiento de los fenómenos oceanográficos en los Golfos de Panamá y Papagayo, así como en el área ocupada por el Domo Térmico de Costa Rica. En épocas normales, estas áreas tienen un alto potencial pesquero, además afecta los arrecifes coralinos y la biodiversidad que los caracteriza.

En Costa Rica, en el período de El Niño, el impacto de las lluvias se verá incrementado por la existencia de situaciones aún no resueltas, producto de eventos hidrometeorológicos y sísmicos precedentes, como por ejemplo: en el caso de las obras de protección civil, los diques y en el de las obras de infraestructura vial, las carreteras y puentes cuyo nivel de deterioro o su limitado mantenimiento por la falta de presupuesto, las han hecho suceptibles al impacto de los eventos climáticos referidos.

A lo anterior se le suma el impacto que las lluvias tendrán en otros sectores de la actividad regional, tales como la agricultura y la salud, cuya solución ha estado referida, en estricto sentido, al impacto de las inundaciones y su solución inmediata y no como el problema de largo plazo que el ENOS representa.

Por otro lado, la situación de déficits hídricos tiene consecuencias dramáticamente distintas, la falta de agua provoca, entre otros aspectos: alteraciones en la distribución, abundancia y ciclo biológico de algunas especies marinas muy importantes que disminuyen el potencial pesquero del país; pérdida de la capacidad de generación eléctrica; muerte y aborto de crías en el ganado vacuno ante la falta de pastos; incendio de pastos y áreas protegidas; muerte de animales y otras formas de vida silvestre; disminución de la actividad comercial y turística; actividad migratoria de los pobladores donde se reduce la actividad productiva, en busca de empleo.

Las cosechas de azúcar en El Salvador han sido severamente afectadas, la sociedad exportadora pronostica pérdidas por más del 12%. El Banco Central de Nicaragua informó que la irregularidad de las lluvias y las sequías ha reducido las cosechas en 40%.

Los análisis que ha hecho el Instituto Meteorológico Nacional (IMN), en Costa Rica, lograron tipificar los efectos del fenómeno: la principal característica climática es una distribución irregular de la lluvia, tanto espacial como temporalmente; tienden a ser de carácter corto y violento; la temporada de huracanes suele ser poco activa, aún así se ha observado que en épocas de Niño, en el Caribe se presentan, en promedio, dos tormentas tropicales o huracanes, los cuales podrían ocasionar lluvias en el Pacífico.

Regionalmente se observa la persistencia de vientos alisios con moderada intensidad lo que favorece las lluvias en el Caribe de Centroamérica.

Acciones que se están tomando en la región

La mayoría de los pronósticos señalan que el fenómeno seguirá fortaleciéndose, pasará por su máxima intensidad hacia fines de 1997 y se prolongará en su fase de debilita miento en los primeros meses de 1998.


La pesca es una de las actividades afectadas por El Niño ya que el cambio de temperaturas de las aguas, afecta a muchas especies de peces.

Países como Perú, Ecuador y Chile están tomando acciones importantes para enfrentar las inundaciones y sequías esperadas debido a El Niño. Se han realizado inversiones nacionales significativas para obras públicas y entrenamientos. Tanto Ecuador como Perú han integrado comités de alto nivel con varios miembros del Gobierno para coordinar la implementación de la mitigación y preparación de actividades requeridas.

Muchas de las organizaciones regionales e internacionales en el área están apoyando estos esfuerzos. El Gobierno de Perú, principalmente el Instituto de Defensa Civil y el Ministerio de Salud están organizando un seminario - taller para setiembre sobre "Mitigación y Preparación para Reducir el Impacto de El Niño", con el respaldo de la

Organización Panamericana de la Salud. Participantes de áreas tales como defensa civil, salud y agricultura, entre otras, representarán a Perú, Chile, Ecuador, Bolivia, Colombia y Venezuela. La Cruz Roja y ONG's están trabajando en entrenamientos comunitarios y seminarios específicamente para enfrentar las inundaciones y sequías.

Acciones conjuntas así como el intercambio de información técnica y científica sobre el impacto de "el Niño" son logros que se esperan alcanzar en el marco de trabajo de la Comisión de Buena Vecindad Ecuador-Perú, reactivada recientemente por los Presidentes Alarcón y Fujimori, durante la reunión que mantuvieron hace pocos días en Bolivia, con motivo de la transmisión de mando del Presidente Banzer.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) destinó US$ 500.000 para el financiamiento de proyectos de mitigación y preparativos con el fin de enfrentar el fenómeno de El Niño (ENOS) 1997 en Ecuador y Perú. Estos dos proyectos fueron formulados con el apoyo del Asesor Técnico de Mitigación de Desastres del Departamento de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (UNDHA) con sede en Quito, Ecuador.


El fenómeno de El Niño puede provocar lluvias torrenciales' que producen inundaciones y otros peligros a la población.

Las principales acciones contempladas dentro de dichos proyectos son las siguientes:

- Elaboración de mapas de amenaza por los efectos del ENOS.

- Preparación de recomendaciones sobre medidas de mitigación a ejecutarse en zonas altamente vulnerables.

- Desarrollo de campañas de educación y concientización pública.

- Fortalecimiento de la capacidad de los Sistemas Nacionales de Defensa Civil para la mitigación de desastres y preparativos para emergencias.

- Merajoramiento de las redes de monitoreo hidrometeorológico e implementación de sistemas de alerta temprana frente a inundaciones.

- Elaboración de recomendaciones y sistemas de toma de decisión para el aprovechamiento del ENOS en la agricultura, pesca y otras actividades productivas.

En Costa Rica el Instituto Costarricense de Pesca (INCOPESCA) está coordinando acciones con el sector científico costarricense, por medio de un Comité Asesor Técnico sobre "el Niño", con representantes del Laboratorio de Oceanografía de la Universidad Nacional y la Universidad de Costa Rica, con el fin de prepararse y evaluar conjuntamente con el sector pesquero, las posibles consecuencias y alteraciones ante la llegada del fenómeno El Niño.

De hecho debido a que los efectos del fenómeno empiezan ya a sentirse en la zona norte del país, y por las consecuencias que los días de sequía puedan ocasionar en la agricultura, las autoridades realizan una serie de recomendaciones preventivas a los campesinos de la zona. Paralelas a las medidas que adopten los agricultores el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) iniciará un plan para identificar las zonas agrícolas de mayor riesgo; se a abrirá un inventario de los cultivos vulnerables y de la ganadería en amenaza. Además, se evalúan opciones para mitigar los estragos del ENOS como reservar agua en estanques y otros sitios para abastecerse en caso de escasez, y descartar del hato ganadero aquellos animales que no estén dando una respuesta satisfactoria, animales con problemas de reproducción o de engorde. Otra posibilidad que se está valorando es la de sembrar caña forrajera que permita tener una fuente energética para alimentar al ganado en los meses difíciles.