
| CERES No. 154 - Balance de la Revolución Verde: nuevas necesidades, nuevas estrategias (1995) |
| Dossier |
Las plantaciones forestales son una práctica común ya desde la época de los egipcios y griegos, que han beneficiado mucho a las comunidades y países, ofreciendo valiosos y a menudo vitales recursos forestales, ayudando a restaurar la fertilidad del suelo, mejorando el microclima y protegiendo a la tierra, a los cultivos, a los animales y a los seres humanos.
Los impactos medioambientales de las plantaciones forestales varían en función de la metodología establecida, las especies plantadas y el tiempo de rotación empleado. Se necesita destinar más investigación para averiguar el uso de ciertas especies, por ejemplo los eucaliptos, y el efecto que tienen las plantaciones en los suelos. Por otra parte, hay que ser cauto al realizar programas agresivos de plantación porque no es aconsejable establecer millones de hectáreas de plantaciones de árboles sin otorgarle la debida consideración a los beneficios ecológicos y económicos generales. La inversión en plantaciones debe guiarse en función de la evaluación ecológica y económica y teniendo en cuenta también el impacto sobre la biodiversidad y los riesgos de las enfermedades de hongos e insectos.
Estas técnicas de gestión de plantaciones deben adaptarse a las condiciones específicas, consultando a los agricultores locales. Además las plantaciones de monocultivos deben evitarse:
· en zonas forestales naturales donde es prioritaria la conservación de la biodiversidad;· en zonas áridas o semiáridas donde la disponibilidad del agua a largo plazo es vital para la agricultura;
· en las laderas de montañas donde la eliminación de la vegetación podría acelerar la erosión.
Se necesita realizar más investigación sobre las especies de árboles de objetivos múltiples que satisfagan los requisitos de la población local.
Personal del GCIAI

Foto AKG por Erwin Lessing