
| IV. CONCLUSIONES |
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Hay una faceta comunitaria de los campesinos que se desconoce en la ciudad. El sistema de agrosilvicultura tradicional se basa en conocimientos y especies nativas que son parte de los patrones culturales comunitarios.
En el caso de Hojancha, por ejemplo, es dentro de la perspectiva de un plan de desarrollo de toda la comunidad en que se ejecuta el programa de reforestación. Es parte de un plan general que se inicia en los albores de la década pasada, logrando nuclear a todas las fuerzas vivas de la comunidad en la búsqueda de alternativas productivas que hagan viable la permanencia de los vecinos en la zona, a través de una actividad que sea rentable y a la vez permita la renovación y conservación del medio natural.
El éxito de la experiencia de Hojancha no podría explicarse si no es justamente por que se convirtió paulatinamente en un objetivo de desarrollo de toda la comunidad.
En el caso de San Miguel, la dimensión comunitaria salta a la vista. No se trata de un proyecto individual o muchos proyectos individuales, sino de un proyecto colectivo de pequeños campesinos, dentro de una perspectiva de conservación y desarrollo sustentable.