3.8 Lógica que primó en el proceso de innovación
La lógica que prima en el proceso de innovación de ASACODE se
halla articulada a una estructura simbólica, en la cual el tomar en sus manos
las riendas del destino, su propio desarrollo, es fundamental. Si no se entiende
esto, no se entiende la lógica de la innovación.
La innovación madre se relaciona, entonces, con un
cambio en los patrones culturales de uso de los recursos naturales que les
permite a los campesinos insertarse en un proceso de desarrollo con personalidad
propia, facilitado por las filosofías de desarrollo participativo no
centralizador, de algunas de las instituciones con que se relacionan. Este
cambio de patrones de uso de los recursos naturales nace a partir del
surgimiento de una nueva simbólica, que supone una conceptualización del árbol
(vivo o muerto), del bosque y de la variabilidad biológica que los rodea.
Cada uno de los experimentos que realizan los campesinos son
comprensibles, legibles, únicamente a la luz de una visión en donde estos
esfuerzos, actitudes, comportamientos, etc., cobran sentido. El motor de la
experimentación lo constituye esta visión de salir adelante en una perspectiva
de conservación y no de destrucción. A partir de esto, la lógica de innovación
del campesino se enmarca en una búsqueda de alternativas para hacer posible la
satisfacción de sus necesidades básicas o de subsistencia, y de otras
necesidades que ellos consideran importantes.
En este caso, el primer factor importante para la construcción
de su modelo de vida y de desarrollo, estriba en la cohesión del grupo fundador,
que permitió definir algo más que unos simples objetivos de trabajo: un ideal de
vida. El manejo e industrialización del bosque cobran sentido al interior de
este marco valórico. De este modo, tanto las relaciones de parentesco entre
muchos de los integrantes de la organización, como los valores espirituales de
varios de sus líderes, han constituido el sustrato básico que alimenta la
filosofía de vida y cohesiona la organización.
Es entonces dentro de este universo simbólico donde un modelo de
manejo e industrialización campesino del bosque adquiere sentido. Señalaremos,
entonces, algunos aspectos puntuales que brinden mayor claridad sobre nuestra
afirmación:
i. El campesino trata de acoplar el saber técnico a
sus propias ideas y a lo que ellos saben hacer.
ii. La utilización del búfalo tiene sentido si se piensa en que
se quiere sacar lo necesario para vivir sin destruir. Ahora bien, si se pensara
y se funcionara con una mentalidad de acumulación, lógicamente lo que se puede
sacar con un búfalo resulta totalmente insuficiente. El búfalo supone, a la vez,
una opción para abrir posibilidades de trabajo a nivel de la comunidad. Si se
contratan madereros, ellos traen su propio personal, sus instrumentos de
trabajo, etc., y no se abren posibilidades de trabajo para nadie.
iii. No se compra motosierra ni tractor porque el fin no es
eliminar los bosques, sino colaborar con los agricultores que tengan interés en
manejar las áreas de bosque, la compra de algunos árboles, etc. La idea es que
el campesino, si necesita dinero, pueda vender un árbol o dos, pero que mantenga
el bosque. Esto es posible solamente con una organización de este tipo, puesto
que evidentemente a un maderero en esa escala no le interesa
trabajar.
iv. El árbol y el bosque pasan a ser algo con
valor (recursos). Se supera con esto la vieja visión en donde los árboles
en una finca eran poco menos que un estorbo.
v. Lo que brinda la organización es confianza y fe en el modo de
vida asociados. Por ejemplo, en el caso del búfalo los campesinos podrían
sentirse un poco mal de lo que pueden pensar otros de ellos, que los vean como
brutos, etc., por usar cosas tan atrasadas. Esta presión social se
ejerce tanto por los vecinos como en general por el conjunto de la sociedad. La
ideología ligada a la modernización vuelve estos intentos, estos usos, una cosa
del pasado y son objeto de burla (todo el mundo quiere tener un tractorcito,
después un tractor más grande, una herramienta sencilla, luego otra más grande,
y así sucesivamente...)
Esta presión la resiente el campesino individual de manera muy
fuerte. Un campesino pequeño, aun en el caso que pudiera, lo pensaría 10 veces
antes de comprarse el búfalo, simplemente por el que dirán los vecinos y la
presión social en general.
Lo que brinda la organización es, entonces, una cierta fortaleza
para decir no, de manera unida. En el fondo los campesinos tienen un modelo
propio, a partir del cual van tomando decisiones: el búfalo, cierto tipo de
relaciones con los agentes externos, el aserradero, el proyecto de fenología, el
área de conservación, trabajo con especies nativas, etc. La visión de desarrollo
sostenible que han logrado ir elaborando poco a poco con dificultades,
tropiezos, etc., es consistente porque se sustenta tanto en una reflexión como
en una práctica, lo suficientemente coherente, armoniosa, como para darle al
grupo una fortaleza interna e identidad que se expresa en el plano personal de
sus integrantes.
Cuando el dirigente principal de la organización, ante un
ofrecimiento de una ONG, responde yo me quedo con la bicicleta, porque
para mí la moto no es una necesidad básica, da cuenta de una entereza que
no proviene solamente de sus características personales, sino de una fortaleza y
un sentido de la vida de carácter comunitario. Esta fortaleza interna les
permite no sólo resistir los embates del sistema como tal, sino también valorar
con orgullo el proyecto del cual son
actores.