
| Science and Technology in the Transformation of the World (UNU, 1982, 496 pages) |
| Session V: From intellectual dependence to creativity |
![]() | La apropiación y la recuperación de las ciencias sociales en el contexto de los proyectos culturales endógenos |
![]() | Guillermo Bonfil Batalla |
En América Latina el proceso de dominación sobre - los pueblos indios después del periodo de independencia nacional, ha estado fincado sobre un doble eje de relaciones: por una parte, la gran masa de la población India ha permanecido al margen de los sectores "modernos" de las sociedades nacionales, sujeta a formas arcaicas y brutales de explotación eco nómina, discriminada, sin acceso o con acceso muy restringido a servicios como la salud pública y la educación escolar, por otra parte, aun en los piases mas rígidamente estratificados sobre líneas étnicas, ha habido un proceso constante de asumí loción individual, de cuantía variable, que desindianiza mediante la educación, la urbanización y el trabajo, a individuos que se desarraigan de sus comunidades nativas y pasan a formar parte de la sociedad no indio. La mayoría de quienes forman los sectores desindianizados ocupa una posición subalterna, en la base de la escala social; pocos, muy pocos, alcanzan posiciones superiores en el seno de la sociedad no india. Debido a las exigencias del mercado de mano de obra, los desindianizados son en su mayoría gente joven, predominantemente hombres. El desarraigo comienza frecuentemente con migraciones temporales en busca de trabajo.
La expansión del sistema educativo capta, por otra parte, a un pequeño contingente de la juventud India que prosigue su formación escolar mas allá de los primeros años en la instrucción elemental y lo conduce a la enseñanza media y superior en instituciones urbanas localizadas fuera del ámbito indígena. Pocos de los estudiantes formados a nivel medio o superior regresan a trabajar en sus comunidades de origen; esto se debe, por una parte, a la falta de empleos en las regiones indígenas y, por otra, a la presión desindianizadora - que de manera sutil o compulsiva se ejerce sobre ellos a través de los más diversos mecanismos y que los obliga a intentar asimilarse a la sociedad dominante. El proceso de asimilé cien es doloroso: se oculta el origen, se abandonan las lealtades, se cambia de nombre, se adoptan ostentosamente nuevas costumbres, se deja de ejercer y se desprecia la lengua meterna; pese a ello, casi nunca se alcanza la aceptación plena en el seno de la sociedad dominante.
En el caso de México, que conozco mejor, la desindianización por el camino de la instrucción escolar comenzó hace ya varias décadas en forma sistemática e institucionalizada. Primero se abrieron internados indígenas para que grupos selectos de jóvenes indios se educaran en un contexto radicalmente distinto del suyo y se incorporaran a la cultura y a la sociedad dominantes. Más adelante se establecieron programas de entrenamiento para formar promotores y técnicos de nivel medio que deberían regresar a sus comunidades para llevar a cabo programas de educación, aculturación y cambio tecnológico. En años recientes se ha ampliado considerablemente la formación de maestros indios para enseñanza primaria: en 1970 había alrededor de 4 mil; hoy suman más de 25 mil, de - los cuales un millar tienen formación en docencia superior.
El proyecto político al formar a este crecido grupo de maestros promotores en distintos campos consistía en cambiar la mentalidad India de los estudiantes, darles la educación formal indispensable y los conocimientos técnicos necesarios para el desempeño de sus tareas y, al final del proceso, reintroducilos en sus comunidades a fin de que actuaran como agentes de transformación, en la confianza de que cumplirían esta tarea mejor que los agentes no indios que se habían empleado en la primera etapa con pobres resultados. Se pensaba que serían aceptados sin mayor dificultad debido a que - eran originarios del propio grupo, manejaban la lengua y cono cían la cultura local. De hecho una gran parte de los jóvenes indios que han sido entrenados en este tipo de instituciones asimilaron cabalmente las enseñanzas que el Estado les proporcionó: han sido desindianizados de tal manera que aprovechan la primera oportunidad que se presenta para abandonar definitivamente sus comunidades de origen y trasladarse a las ciuda des mestizas.
En años recientes se observa un nuevo fenómeno. Han surgido varias organizaciones gremiales y políticas que están integradas y dirigidas por jóvenes profesionales indios y que levantan banderas en defensa de la cultura, la lengua y los derechos políticos basados en la identidad étnica. Algunas de estas organizaciones tienen una base restringida y se enmarcan en el cuadro de luchas políticas locales. Otras tienen mayor amplitud, incluyen afiliados de grupos étnicos muy diversos y plantean su acción a escala nacional. Una de las más importantes está formada casi exclusivamente por maestros bilingües, es decir, precisamente por jóvenes indios que fueron so metidos a un proceso educativo encaminado a su desindianizacion (3).
La lucha política de este grupo profesional parte del reconocimiento de la especificidad y la diferencia de los grupos indios, sus lenguas y sus culturas, en el contexto de la sociedad nacional. Ellos afirman que esa diferencia es legitima y que los problemas de los pueblos indios y, en general, de la sociedad mexicana, no son atribuibles a la existe cía misma del pluralismo étnico, sino a las relaciones de dominación a la que están sometidos estos pueblos desde hace -500 años. En consecuencia, plantean un proyecto pluralista - que abandone las tesis de la asimilación y la integración y que, en cambio, abra un espacio político para los diversos grupos étnicos indios en el que se respeten y estimulen sus propias características culturales y lingüísticas. Dentro de esta perspectiva, en primer término luchan por un tipo de educación diferente al que hasta ahora se ha impuesto a las comunidades Indias del país. Han señalado:
"Con el desarrollo del sistema capitalista en nuestro país, desde la creación del Servicio, nosotros, los maestros bilingües y promotores culturales, hemos sido preparados para desempeñar el papel de intermediarios entre la sociedad nacional y los grupos étnicos; entre la cultura occidental y la cultura indígena; hemos sido medianamente capacitados para desarrollar programas que responden a las necesidades y exigencias del sistema educativo nacional y no a las necesidades y características sociales, lingüísticas, económicas y culturales de la población indígena; hemos sido preparados para - trabajar en función de los intereses del Estado y no de la. comunidades indígenas."
"Un análisis critico de nuestro trabajo, no. permite hacer conciencia sobre el hecho de que carecemos de una filosofía educativa propia y que los contenidos y métodos de - trabajo aplicados en nuestros centros educativos, no son mía que simples repeticiones de lo que la escuela de la ciudad ha ce y son completamente ajenos a nuestra realidad sociolingüística, económica, cultural y en general, a nuestro propio concepto del mundo y de la vida".
"La educación bilingúe-bicultural que debemos instrumentar, no debe confundirse con las prácticas de asimilación, incorporación y supuesta integración, que se han venido realizando con nosotros los indígenas y que constituyen el - marcó ideológico dentro del cual la clase dominante, heredera del colonizador, pone de relieve la universalidad de su propia cultura y rebaja las aspiraciones de movilidad ascendente del indígena a términos individuales y no colectivos"
"La pedagogía que se necesita diseñar, tiene que estar enraizada en nuestro pasado y en el presente, porque aula mente en este retamar reflexivo podremos encontrar los caminos para salir de la situación colonial; solamente as! encontráramos las técnicas pedagógicas por medio de las cuales - aprenderemos a escribir nuestra vida, como autores y testigos de la historia".(4)
Un lenguaje semejante, con iguales aspiraciones, - con el mismo contenido sustantivo, se escucha cada vez mas no sólo en México sino en todos los piases latinoamericanos que cuentan con población indígena (5). Maestros, dirigentes campesinos, profesionistas y universitarios de origen indio comienzan a participar en número creciente en diversas acciones reivindicados. La vergüenza de ser indio, que caracterizó a muchos de los jóvenes educados escolarmente en décadas pasadas, está siendo sustituida por una afirmación de la identidad étnica y por la consecuente demanda de respeto a la especificidad de los Pueblos indios. En el caso de México, el propio Estado ha dado recientemente un giro significativo a su política educativa: la educación bilingüe que durante muchos años se empleo como un mero recurso para facilitar la castellanización y que fue considerada siempre como una actividad extraescolar, ajena a los programas unificados de enseñanza, es aceptada hay como una parte integrante del sistema educativo nacional. Más aun, se ha reconocido oficialmente que la - educación para la población indígena del país debe ser bicultural y bilingüe. En este momento el contenido preciso de ambos términos y la manera en que habrán de ponerse en práctica, no son precisos; de hecho, las escuelas continúan funcionando en la misma forma en que lo venían haciendo y la mayoría de los maestros no ha cambiado en nada sus métodos de enseñanza, fuertemente impregnados de las ideas integracionistas y orlen Lados a la anulación definitiva de las culturas y las lenguas Indias. Sin embargo, el cambio en el discurso de la política educativa resulta por s! mismo importante porque abre la posibilidad institucional de introducir cambios substanciales en el sistema de instrucción escolar para la población indígena.
La emergencia de una nueva intelectualidad india -plantea cuestiones sobre las que es importante reflexionar. En primer término cabe el preguntarse por qué surge en este momento una nueva intelectualidad que afirma su identidad india. No pretendo dar una respuesta exhaustiva que demandarla una investigación rigurosa (6). Me limito a apuntar los tacto res principales que parecen estar asociados a la emergencia de esta élite intelectual.
En primer lugar, cabe recordar que el Estado creo, dentro del sistema educativo, un espacio institucional reservado exclusivamente a técnicos y especialistas de origen indio, aunque sus funciones fueran precisamente las de hacer - viable el proyecto de desindianizacion. Simultáneamente, dise ña y puso en practica una educación extraescolar bilingüe, - que reconocía implícitamente la especificidad de los pueblos indios. Aunque todo el aparato buscaba la aculturación y la asimilación, tanto de los escolares como de los maestros y - promotores adiestrados para facilitar el proceso de cambio, la estructura económica y social de la sociedad mexicana, así como las ideologías anti-indias de muchos sectores, actuaban como factores que restringían e impedían la asimilación de - los desindianizados. La propia sociedad dominante ofrecía resistencias estructurales e ideológicas a la incorporación de un número creciente de jóvenes escolarizados de procedencia India. Por ejemplo, cuando eran pocos los maestros bilingües, un porcentaje relativamente elevado de ellos lograba, al cabo de pocos años, su transferencia a escuela urbanas; pero cuando hablamos de mas de 25 mil maestros indios, las posé biliares de véase" se reducen drásticamente. En estas condiciones es fácil que los maestros se planteen una alternativa diferente: la defensa y la ampliación de un sistema educativo exclusivo para la población indígena que quedara necesariamente bajo su control. Este es el resultado de una practica institucionalizaste que tiende a volver permanente lo que había sido concebido como transitorio, al mismo tiempo que cambia el sentido y la finalidad misma de la practica Pero este proyecto tiene un pro-requisito ideológico y político ineludible: que los maestros afirmen su indignidad y basen sus demandas en la legitimidad del pluralismo étnico tanto en el presente como hacia el futuro. La profundidad de las culturas tradicionales, su capacidad probada de resistencia, su verdad como - formas de vida y pensamiento que han permitido la sobrevivencia de los pueblos indios tras casi cinco siglos de colonización, nutren con un contenido propio las demandas que pudieron originarse por intereses gremiales. Por otra parte, en el plano Internacional, la visibilidad política de las minorías étnicas y nacionales y la efervescencia de los debates ideológicos al respecto, alientan las luchas Indias y llevan a sus filas a gente del mismo origen que estaba ya desarraigada y - permanecía indiferente a este tipo de problemas y sumida en los conflictos individuales del desindianizado.(7)
Desde otro ángulo, los problemas económicos y sociales de las comunidades indígenas, no solamente no han sido re sueltos por los proyectos desarrollistas y modernizantes seguidos hasta la fecha, sino que de hecho se agravan continuamente. Esta problemática aguda hace indispensable buscar alternativas, una de las cuales es precisamente la de hallar en las raíces Indias, en las formas tradicionales que se consideraban anacrónicas y retornadas, los elementos para cimentar un proyecto auténtico, fincado en primer término en las fuerzas y en los recursos endógenos. Este conjunto de situaciones y procesos vendría a constituir el marco causal del surgimiento de una nueva intelectualidad India.
Seria peligroso ignorar que en algunos casos existe una manipulación de la identidad India motivada por intereses individuales de poder político y beneficio económico. Entre los maestros indígenas es frecuente el caso de quienes aprovechan un salario que está muy por encima del promedio de ingresos local para ir capitalizando paulatinamente a troves del comercio, la usura o la compra de tierras. La defensa de la indignidad, en tales circunstancias, estaría más orientada a legitimar el poder y la riqueza individuales, que a luchar - por un proyecto de desarrollo autónomo basado en la cultura india. Esto apunta hacia un problema que actualmente se debate por parte de algunos científicos sociales y dirigentes políticos latinoamericanos: ¿existe o no una burguesía India?; en caso afirmativo, ¿que papel juega y cual habrá de desempeñar esa burguesía en el proceso de transformación de nuestras sociedades? No cabe en los limites de este trabajo ahondar sobre estas cuestiones; pero debe reconocerse que su esclarecimiento es indispensable.(8)
Una característica particularmente importante de la nueva intelectualidad India, es que su proceso de formación intelectual y profesional ha ocurrido en las instituciones - educativas de la sociedad dominante. Es gente que viene de re graso. Transitó el camino de la desindianizacion: asimilo los conocimientos, los valores y las practicas del mundo no indio; pasó, en algún momento, por la etapa de la negación total de su ser indio, para después recuperar su identidad, - afirmaría y luchar a partir de ella. Este proceso ha permitido a los nuevos intelectuales indios tener un conocimiento de la sociedad dominante y de la suya propia desde una perspectiva distinta a la que se adquiere en el seno mismo de las comunidades. Algunos de ellos tienen formación en ciencias sociales; los demás tienen, al menos, la experiencia directa del mundo no indio y el conocimiento que se desprende de ella. Al re superar su identidad, al asumir (como dice Daroy Ribeiro) su propio rostro, habrán de intentar también rescatar su conocimiento social, pero enriquecido con el conocimiento sistematizado de la ciencia social dominante.
Esta nueva intelectualidad esta tomando a su cargo la formulación de una ideología India adecuada a los tiempos que corren. Intervienen como articuladores y expositores del pensamiento político indio contemporáneo, a veces a troves de organizaciones que ellos mismos contribuyen a crear, a voces como lobos solitarios cuya obra, sin embargo, repercute entre los dirigentes y activistas del movimiento indio.
La tarea de construir una ideología exige un esfuerzo de legitimación; es decir, que el proyecto político - que se expresa en esa ideología debe estar fundamentado de manera convincente para la clientela India potencial, pero también para los sectores desindianizados y aun para los no indios, en la medida en que se trata de un proyecto de transformación de la sociedad en su conjunto y no s610 del sector - constituidos por los pueblos indios. En este esfuerzo de legitimación se recurre constantemente a la argumentación en términos de las ciencias sociales, pero se adopta un punto de - vista indio; es decir, se procura "indianizar" a las ciencias sociales. En este sentido, la nueva intelectualidad India de América Latina (como las intelectualidades nativas de Africa y Asta) enfrenta el problema de apropiarse de la ciencia social desarrollada en Occidente y, simultáneamente, transformarla críticamente para hacer posible lo que podríamos llamar su desarrollo endógeno (9). Este proceso implica, necesariamente, alguna forma de rescate del conocimiento social tradicional, lo que ideológicamente resulta indispensable para - afirmar el carácter indio del pensamiento que se construye.