
| Guía de Protección Ambiental Tomo III: Catálogo de Estándares Ambientales (GTZ/BMZ, 1996, 663 pages) |
| 4. Estándares de calidad ambiental |
Los cambios climáticos pueden tener diversas causas antropógenas a saber:
- modificación de la cubierta superficial,
- medidas de riego o drenaje,
- intervención en el relieve,
- creación de lagos.
Según la magnitud de las intervenciones y las condiciones locales dadas, sus efectos pueden limitarse al ámbito local (topoclima) o extenderse a ámbitos mayores para ejercer efectos globales.
Los parámetros climáticos fundamentales son los siguientes:
- temperatura y perfil de temperaturas,
- humedad del aire,
- cantidad de precipitación,
- frecuencia de la formación de neblina,
- intensidad y dirección del viento,
- intensidad de la radiación.
Estos cambios se registran especialmente en el topoclima regional, donde se reflejan sus efectos sobre:
- las condiciones de producción agropecuaria (acumulación de aire frío, ecualización de picos de temperatura por acción de espejos de agua, etc.);
- la erosión del suelo por acción del viento (efecto de las pantallas de árboles, que protegen del viento);
- las condiciones de vida de animales y plantas, en especial las de microorganismos y, por ende, las de los agentes patógenos;
- la calidad del aire (diseminación de sustancias tóxicas);
- la salud y el bienestar de la población.
Decidir si un cambio climático es positivo o negativo depende absolutamente de cada situación particular y de la escala de valores aplicada para la evaluación (que deberá definirse en función de los requerimientos a satisfacer por cada uno de los componentes ambientales).
Una valoración de este tipo está siempre relacionada con un (grupo) receptor especifico. No existen estándares en un sentido más restringido; sin embargo, éstos podrían desarrollarse, al menos en forma de exigencias con respecto a condiciones climáticas deseables, tomando como base las condiciones que conducen a los impactos mencionados.