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close this bookGuía de Protección Ambiental Tomo III: Catálogo de Estándares Ambientales (GTZ/BMZ, 1996, 663 pages)
close this folder4. Estándares de calidad ambiental
View the document4.1 Calidad del aire
View the document4.2 Situación climática
Open this folder and view contents4.3 Situación de ruido
Open this folder and view contents4.4 Oferta hídrica
Open this folder and view contents4.5 Calidad del agua
View the document4.6 Calidad del suelo
View the document4.7 Áreas aptas para la explotación agropecuaria y forestal
View the document4.8 Condiciones de los biotopos (funciones especiales de los biotopos)
View the document4.9 Calidad de los alimentos

4.6 Calidad del suelo

El suelo constituye el estrato meteorizado de la corteza terrestre y su desarrollo y madurez dependen de las condiciones geológicas, topográficas, climáticas, hidrológicas y biológicas reinantes. Se denomina calidad del suelo, en un sentido general, a su aptitud para sustentar la vida vegetal, en el sentido de su productividad. Un sinónimo que se utiliza con frecuencia es el concepto "fertilidad del suelo", como medida de la capacidad del suelo para suministrar nutrientes, agua, oxígeno y calor a las plantas.

La naturaleza del suelo no sólo proporciona la base para la producción de alimentos sino que también crea las condiciones necesarias para la producción de toda la fitomasa terrestre, por lo que constituye la base de casi todas las cadenas alimentarias.

Además de cumplir este rol vital para la existencia de las formas de vida superiores, los suelos cumplen una función ecosistémica significativa, ya que funcionan como:

- filtro y trampa de acumulación de tóxicos potenciales,
- ámbito vital para toda la flora y fauna terrestres,
- estrato de transformación y descomposición, en el sistema de circulación de la materia.

Los impactos más importantes pueden clasificarse según su efecto primario, en:

1. Cambios químicos producidos por:

- aplicación de abonos,
- uso de biocidas y
- contaminación, como consecuencia de inmisiones y depósitos de origen antrópico de los tipos más variados (ingreso directo de tóxicos a través de desechos y  residuos sólidos ( rellenos sanitarios o  escombreras) o de efluentes líquidos (aguas residuales, acumulación de material de refulado); ingreso indirecto de tóxicos después de su diseminación por vía aérea, como deposición líquida o sólida ( aerosoles y sustancias arrastradas por las precipitaciones).

2. Cambios físicos producidos por:

- denudación del suelo (eliminación de estratos aislados, excavaciones o nivelaciones),
- modificación de la cubierta vegetal natural (desmonte, explotación forestal)
- laboreo del suelo (explotación agropecuaria, banqueo, construcción de terrazas, etc.)

3. Cambios biológicos producidos por:

- el uso de biocidas y
- la incorporación al suelo de sustancias potencialmente tóxicas.

En general, las modificaciones del régimen hídrico se reflejan directamente en las condiciones químicas, físicas y biológicas del suelo.

Como parámetros del suelo, se utilizan fundamentalmente los siguientes:

- considerando las condiciones físicas: estructura, estabilidad de los agregados, volumen y distribución de poros, composición granulométrica, densidad de las sustancias minerales, densidad de las sustancias orgánica y temperatura del suelo;

- considerando las condiciones químicas: contenido y composición química de las sustancias minerales y orgánicas, acidez, capacidad de intercambio iónico, propiedades redox (óxido-reducción);

- considerando las condiciones biológicas: especie, composición y volumen del edáfono.

El estudio analítico de las condiciones en que se encuentra un suelo, particularmente sus propiedades químicas, así como los mecanismos de reacción y la forma en que éstos actúan en relación con las propiedades químicas, suele presentar dificultades considerables.

Para establecer la calidad de un suelo, además de recurrir a la determinación de la composición química del suelo ya mencionada, se estudian los siguientes parámetros clave:

- composición granulométrica,
- contenido de sustancias orgánicas,
- pH,
- capacidad de intercambio catiónico ,
- saturación de las bases,
- capacidad de ser labrado.

Es necesario tener en cuenta, sin embargo, que a valores iguales no corresponden necesariamente suelos cualitativamente iguales. En este caso solamente pueden formularse estándares recurriendo, además, a clasificaciones de los suelos (que difieren según su finalidad y el criterio aplicado) en los que tenga en cuenta toda la diversidad existente de suelos y sus respectivas condiciones óptimas en cada caso.

Los estándares se refieren a la calidad del suelo en relación con su aptitud para la explotación agropecuaria (evaluación de suelos), al riesgo de erosión y a la deposición de contaminantes. El Fichero de Sustancias contiene información más precisa sobre estándares de calidad del suelo referidos a diferentes sustancias.