
| Guía de Protección Ambiental Tomo III: Catálogo de Estándares Ambientales (GTZ/BMZ, 1996, 663 pages) |
| (introduction...) |
| 1. Introducción |
![]() | 1.1 Objetivos y funciones |
![]() | 1.2 Estándares ambientales |
![]() | 1.3 Concepción estructural del Catálogo de Estándares Ambientales (CEA) |
| 2. Instrucciones para el usuario |
![]() | 2.1 Secciones |
![]() | 2.2 Cómo acceder a determinadas informaciones |
| 3. Estándares para intervenciones ambientales |
![]() | 3.1 Efluentes líquidos/ aguas residuales |
![]() | 3.1.1 Generalidades |
![]() | 3.1.2 Actividades en los proyectos |
![]() | 3.2 Contaminación térmica |
![]() | 3.3 Emisión de sustancias gaseosas y polvos |
![]() | 3.3.1 Generalidades |
![]() | 3.3.2 Actividades en los proyectos |
![]() | 3.4 Residuos sólidos |
![]() | 3.5 Agentes químicos |
![]() | 3.6 Cambios de uso del suelo |
![]() | 3.6.1 Generalidades |
![]() | 3.6.2 Actividades en los proyectos |
![]() | 3.7 Denudación del terreno |
![]() | 3.8 Intervención en el régimen hídrico |
![]() | 3.9 Intervención en el relieve |
![]() | 3.10 Emisión de ruidos |
| 4. Estándares de calidad ambiental |
![]() | 4.1 Calidad del aire |
![]() | 4.2 Situación climática |
![]() | 4.3 Situación de ruido |
![]() | 4.3.1 Generalidades |
![]() | 4.3.2 Aspectos referidos específicamente al receptor |
![]() | 4.4 Oferta hídrica |
![]() | 4.4.1 Generalidades |
![]() | 4.4.2 Aspectos referidos específicamente al receptor |
![]() | 4.5 Calidad del agua |
![]() | 4.5.1 Generalidades |
![]() | 4.5.2 Aspectos referidos específicamente al receptor |
![]() | 4.6 Calidad del suelo |
![]() | 4.7 Áreas aptas para la explotación agropecuaria y forestal |
![]() | 4.8 Condiciones de los biotopos (funciones especiales de los biotopos) |
![]() | 4.9 Calidad de los alimentos |
| 5. Sustancias y Grupos de Sustancias Químicas / Fichero de Sustancias |
![]() | 5.1 Generalidades |
![]() | 5.2 Notas explicativas sobre el contenido del "Fichero de Sustancias" |
![]() | 5.3 Selección de sustancias |
![]() | 5.4 Fichero de sustancias |
![]() | 5.4.1 Cuadro: Sustancias químicas relevantes para el medio ambiente, agrupadas según leyes y criterios seleccionados; también lista de páginas informativas del fichero de sustancias |
![]() | 5.4.2 Nombres comunes y sinónimos más importantes incluidos en el fichero de sustancias y su nombre registrado(*) |
![]() | 5.4.3 Páginas Informativas (descripción de su contenido) |
![]() | 5.4.4 Páginas informativas sobre sustancias y grupos de sustancias químicas, ordenadas alfabéticamente |
![]() | Ácido 2,4 diclorofenoxiacético |
![]() | Ácido 2,4,5-triclorofenoxiacético |
![]() | Acroleína |
![]() | Aldrina |
![]() | Antimonio |
![]() | Arsénico |
![]() | Asbesto |
![]() | Atracina |
![]() | Bario |
![]() | Benceno |
![]() | Berilio |
![]() | Bifenilos policlorados |
![]() | Bromo |
![]() | Bromuro de metilo |
![]() | Cadmio |
![]() | Carbarilo |
![]() | Cinc |
![]() | Clordán |
![]() | Cloro |
![]() | Clorofenoles |
![]() | Cloroformo |
![]() | Cloruro de vinilo |
![]() | Cobalto |
![]() | Cobre |
![]() | Cresoles |
![]() | Cromo |
![]() | Ddt |
![]() | Diclorvos |
![]() | Dieldrina |
![]() | Dinitro-o-cresol |
![]() | Dióxido de azufre |
![]() | Dioxinas |
![]() | Endosulfán |
![]() | Endrina |
![]() | Epiclorhidrina |
![]() | Fenol |
![]() | Fluoruro de hidrógeno |
![]() | Formaldehído |
![]() | Hexaclorobenceno |
![]() | Hidrocarburos aromáticos policíclicos |
![]() | Lindano |
![]() | Malatión |
![]() | Mercurio |
![]() | Monóxido de carbono |
![]() | Naftaleno |
![]() | Naftalenos clorados |
![]() | Níquel |
![]() | Nitrato |
![]() | Óxidos de nitrógeno |
![]() | Ozono |
![]() | Paraquat |
![]() | Paratión |
![]() | Piridina |
![]() | Plomo y sus compuestos inorgánicos |
![]() | Plomo: compuestos orgánicos |
![]() | Sulfuro de hidrógeno |
![]() | Talio |
![]() | Tetracloroeteno |
![]() | Tolueno |
![]() | 1,1,1 Tricloroetano |
![]() | Tricloroeteno |
![]() | Vanadio |
| 6. Derecho ambiental internacional |
![]() | 6.1 Generalidades |
![]() | 6.2 Evaluación |
![]() | 6.3 Estructura del fichero de tratados ambientales |
![]() | 6.4. Tratados internacionales multilaterales |
![]() | 6.4.1 Tabla: Lista de tratados internacionales multilaterales (desde 1971) y cuadro sinóptico de su relación con la EIA |
![]() | 6.4.2 Páginas informativas sobre tratados ambientales internacionales multilaterales seleccionados (en orden cronológico) |
![]() | 6.5 Derecho ambiental de la Comunidad Europea (CE) |
![]() | 6.5.1 Fichero de páginas informativas sobre tratados ambientales de la Comunidad Europea |
![]() | 6.5.2 Páginas informativas sobre derecho ambienta de la Comunidad Europea |
| 7. Listas complementarias |
![]() | 7.1 Clasificación recomendada por la OMS para plaguicidas seleccionados según su peligrosidad (1994) (véase Dinham, 1995) |
![]() | 7.2 Programa conjunto de información y consentimiento previos (ICP) |
| Bibliografía y fuentes de referencia |
| Abreviaturas |
| Unidades de pesos y medidas |
| Registro |
Las tierras aptas para la explotación agropecuaria producen la materia prima para la alimentación. La cantidad de tierra necesaria para cubrir la demanda de alimentos básicos por habitante varía según las condiciones geoecológicas (en especial la calidad del suelo, la oferta hídrica y el clima), las costumbres alimenticias y el estado de desarrollo de la tecnología agropecuaria. Esta superficie, que se calcula en base a la densidad de población de una región teniendo en cuenta las condiciones antes mencionadas, se tomará como estándar para determinar la superficie agropecuaria necesaria. Los estándares formulados con este criterio, solo tienen validez regional específica, en razón de los factores de influencia ya descritos.
Las áreas mínimas que se requieren para la explotación forestal se obtienen (sin considerar las funciones ecológicas del bosque) a partir de las demandas de madera de la población, así como de la demanda de todas las demás funciones útiles de un bosque (recreación, plantas medicinales, frutos, etc.). Esta área depende de las condiciones geoecológicas y de las costumbres de vida (por ej. demanda de madera como combustible para calefacción y cocción).
La disponibilidad de áreas aptas para la explotación agropecuaria y forestal, se ve influenciada en particular por los siguientes factores:
- cambio del uso de la tierra: transformación en otros tipos de aprovechamiento (los bosques en tierras de cultivo, las tierras dedicadas a actividades agropecuarias y forestales en asentamientos humanos, carreteras, asentamientos industriales, minería, etc.) y
- deterioro del suelo; destrucción del suelo aprovechable por acción de tóxicos, procesos erosivos, denudación, etc. como consecuencia directa o indirecta de otras actividades económicas o por prácticas agrícolas poco adecuadas a las condiciones locales que no preservan la aptitud del suelo a largo plazo.
Los estándares formulados en el sentido antes mencionado con respecto a la mínima superficie agropecuaria requerida son, en esencia, valores empíricos específicos para cada país y cada región. Esta superficie puede oscilar, según las condiciones previamente enumeradas, entre muchos kilómetros cuadrados (ganadería extensiva), aproximadamente un km cuadrado (cultivo rotativo), una hectárea (por ejemplo en el cultivo de arroz) y superficies incluso más pequeñas (horticultura). En cuanto a la explotación forestal, no se conocen los valores correspondientes.