
| Uso de Medicamentos Esenciales: Octava Informe del Comité de Expertos de la OMS (WHO - OMS, 1998, 88 p.) |
La selección de las formas farmacéuticas y la potencia de los medicamentos de la lista modelo tiene por objeto proporcionar orientación a los países que deseen uniformar o reducir al mínimo el número de preparaciones farmacéuticas de sus propias listas. Por regla general, las formas farmacéuticas se seleccionan en función de su utilidad general y de su amplia disponibilidad a nivel internacional. En muchos casos se ofrecen diversas opciones, particularmente en relación con las formas sólidas. Las tabletas suelen ser menos costosas que las cápsulas, pero, si bien se debe tener en cuenta el precio de los productos, la selección debe basarse también en la consideración de la farmacocinética, la biodisponibilidad, la estabilidad en las condiciones climáticas predominantes, la disponibilidad de los excipientes y las preferencias habituales en cada localidad.
En algunos casos en que no hay uniformidad en cuanto a la potencia de las tabletas, por ejemplo para el ácido acetilsalicílico y el paracetamol, se indican los límites posológicos dentro de cuyo margen se pueden seleccionar las tabletas más adecuadas según la disponibilidad y las necesidades locales. Cuando no sea indispensable usar dosis precisas, se recomienda el empleo de tabletas ranuradas, por ser una forma sencilla de facilitar la graduación de la dosis cuando se necesite y, en algunos casos, para proporcionar una dosis pediátrica conveniente. Las dosis y fórmulas pediátricas específicas se incluyen en la lista sólo cuando así lo exigen circunstancias especiales. En muchos casos, las dosis se expresan en forma de una sal o un éster determinados; en otros, como el de la cloroquina, se calculan según el procedimiento habitual, expresadas como fracción activa.
Cuando se trata de medicamentos con una semivida breve que se metabolizan con rapidez, como la carbamazepina, los bloqueantes de los canales del calcio y la teofilina, las formas farmacéuticas de liberación normal se deben tomar en muchos casos tres o cuatro veces al día para mantener las concentraciones dentro de los estrechos límites necesarios. Las formas farmacéuticas de liberación sostenida pueden reducir la frecuencia de administración del medicamento, por lo que suelen mejorar la observancia del régimen terapéutico y, a menudo, la eficacia terapéutica del medicamento al mantener una concentración más constante que la que se puede lograr con las formas farmacéuticas tradicionales. Como la preparación de productos de liberación sostenida es difícil y exige técnicas especiales, la propuesta de incluirlos en una lista nacional de medicamentos esenciales debe justificarse con documentación adecuada.