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close this bookCiudades en Peligro - Ciudades más Seguras... antes de un Desastre (IDNDR-DIRDN, 1996)
close this folderParte III: ¿Hacia dónde nos encaminamos?
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View the documentCiudades más seguras ... antes de un desastre
View the documentUrbanización y desastres: direcciones útiles
View the documentBibliografía (Parte I y parte III)
View the documentDatos básicos sobre el Decenio Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales

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Políticas para ciudades más seguras

Reducir los efectos de los desastres en centros urbanos no es algo que se pueda hacer de la noche a la mañana, ni siquiera durante el Decenio Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales (1990-2000). Los diferentes casos ilustrados a continuación demuestran que hay soluciones. Lo que se necesita es un cambio en la actitud ciudadana, basado en la convicción de que las ciudades se pueden organizar para hacer frente a los desastres, y en el deseo de actuar por llevar a cabo esta convicción. Aquí se puede establecer una comparación con los cambios graduales que se han producido en los últimos 25 anos en relación a la preocupación por el medio ambiente. Para que las ciudades sean más seguras contra los desastres, es necesario crear una "cultura de prevención" entre todos los ciudadanos.

Cuando las crisis y tendencias negativas persisten es porque las soluciones no son fáciles, y requieren algo a cambio. Los códigos de construcción se siguen ignorando y las normas de zonificación pasando por alto, así continúa la expansión de comunidades en zonas propensas a terremotos, desprendimientos, inundaciones, olas de marea, erupciones volcánicas, vientos huracanados y otros desastres. En estos momentos, al menos un cuarto de la población mundial vive en zonas peligrosas. Cada año se toman decisiones en muchos niveles de la sociedad, decisiones que hacen más vulnerables a las personas.

Hoy día, casi todas las actividades relacionadas con los desastres están orientadas a labores de auxilio, ya sean ciudades, pueblos o poblados. En parte se debe al fatalismo, a la creencia de que los desastres son "casos de fuerza mayor". Sin embargo, muchas organizaciones (en todos los niveles de la sociedad) están llevando a cabo medidas de reconstrucción posteriores a los desastres, pensando en un desarrollo a largo plazo.

Esto supone un paso más para que las ciudades sean más seguras, antes de que suceda el próximo desastre. Mientras que las respuestas a las amenazas naturales y vulnerabilidades socioeconómicas sean más rentables y manejables, desde un punto de vista administrativo, que las grandes operaciones de limpieza, nunca será demasiado tarde para empezar. Paradójicamente, después de una catástrofe es una buena ocasión para adoptar programas de reducción de los desastres y de la vulnerabilidad, porque la sensibilidad pública y política es muy alta. Estos son los dos elementos que evitan que esas políticas sean realidad.

Normas políticas para ciudades más seguras

La condición más importante es que haya un compromiso político -local y nacional- para tener en cuenta los riesgos de desastres urbanos. También es importante el apoyo internacional para mejorar la capacidad local de hacer frente a los desastres, pero lo primero para garantizar la seguridad de las ciudades es que exista una responsabilidad por parte de los ciudadanos y de las autoridades locales y nacionales.

1. Fomentar políticas de desarrollo que ayuden a reducir la vulnerabilidad a los desastres.

· Aprovechamiento de tierras. Introducir 0 modernizar las normas para el aprovechamiento de fallas, laderas, pantanos y otras zonas propensas a desastres. Prohibir los asentamientos numerosos y la construcción en zonas peligrosas, creando zonas de recreo o jardines.

· Evaluación de riesgos. Llevar a cabo evaluaciones de riesgos y de la vulnerabilidad en los centros urbanos en cuestión. Utilizar los resultados para adoptar especiales medidas destinadas a reducir la vulnerabilidad a los desastres, así como proyectos de desarrollo.

· Evaluación de los efectos de los desastres. Como medida en los estudios de factibilidad de proyectos de desarrollo. Otra opción: introducir las evaluaciones de los efectos de los desastres en las evaluaciones de los efectos en el medio ambiente (más conocidas y más usadas).

· Diseño, construcción, manutención. Formar a los ciudadanos y ofrecerles incentivos financieros para animarles a construir casas seguras, rentables y adecuadas. Aplicar normas de diseño y construcción. Proteger las pertenencias domésticas y equipos de oficina con una manutención n apropiada.

· Integración. Relacionar proyectos y políticas destinados a la gestión del medio ambiente, a la reducción de los desastres y al urbanismo. Fomentar la colaboración entre diferentes profesionales para hacer más eficientes los esfuerzos en acto o a corto plazo.


Los primeros edificas en derrumbarse, durante el terremoto de Spitak (Armenio). en 1988. fueron las nuevas viviendas construidas en breve tiempo.

R. Koch/Contrasto

2. Capacitar a las autoridades para hacer frente a situaciones de emergencia

· Planificación de la gestión de los casos de emergencia. Clarificar funciones y responsabilidades con planes municipales, provinciales y nacionales. Contar con todos los miembros de la comunidad que puedan desempeñar una función.

· Fortalecimiento institucional. Capacitar a los profesionales para que asuma n nuevas responsabilidades a través de cursos de actualización. Asignar los fondos necesarios para la aplicación de normas, la contratación de personal extra (si fuera necesario) y la compra de nuevos equipos. Manutención adecuada y actualización de los equipos y bases de datos. Fortalecer los mandatos legales para instituciones con un papel clave en la gestión de desastres. Descentralizar las responsabilidades (y recursos), dando más poder a los municipios.

· Canales de comunicación y alertas. Establecer los canales necesarios para que las autoridades puedan anunciar alertas previas, evacuaciones y/o medidas de auxilio. Procurar que las alarmas lleguen a las autoridades locales y a los habitantes de forma comprensible y rápida.

3. Preparar a los ciudadanos a desenvolverse en situaciones de emergencia

· Sensibilización pública y educación. Concienciar a la población de que ellos son los primeros responsables de su seguridad. Promover campañas de educación publica. Se debería aumentar la sensibilización sobre los riesgos de desastres, y sobre las medidas de prevención o preparación que pueden afectar a la población. En este proceso deberían intervenir los medios de comunicación locales, las instituciones educativas, los programas de formación profesional y las ONG.

· Programas y soluciones basados en la comunidad. Consultar regularmente con los ciudadanos (especialmente los más expuestos a desastres) a fin de identificar soluciones factibles. Levantar mapas de peligros y recursos de la comunidad, como base para programas adaptados a las necesidades locales.

4. Programas especiales para situaciones de alto riesgo

Entre las prioridades se encuentran:

· Asentamientos ilegales. Problemas como la ocupación de tierras, equidad, creación de empleo, suministro de servicios indispensables.

· Servicios básicos. (Agua, gas, teléfono, hospitales, escuelas, refugios...). Reestructurar los edificios existentes. Aplicar medidas de resistencia a los desastres en las nuevas construcciones. Construir sistemas auxiliares. Capacitar al personal adecuado para que proporcione servicios indispensables a la comunidad en situaciones de emergencia.

· Grupos considerados de alto riesgo. Niños, ancianos, minusválidos, indigentes. Programas de muestra: campañas de educación, proyectos generadores de ingresos, cuidados sanitarios especializados, medidas de construcción específicas (por ejemplo, rampas), etc.

· Tesoros culturales. Reforzar los edificos arquitectónicos más importantes.

· Edificios con partes peligrosas. Restaurar edificios y asegurar objetos en zonas residenciales muy pobladas.

Adaptado de: Disaster Reduction in Urban Areas de L Vrolijks y E. Palm, documento de la Secretaría del DIRDN noviembre de 1995. Diríjase a la Secretaría si desea la versión completa del documento.