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close this bookEl Personal Local de Salud y la Comunidad Frente a los Desastres Naturales (WHO)
close this folderCapítulo 3. La acción de la comunidad
View the documentComité de coordinación
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View the documentDesarrollo después del desastre

Qué hacer con los muertos

Cuando el número de víctimas del desastre es elevado, la comunidad debe organizar:

· el transporte de los cadáveres,
· su depósito
· su inhumación.

Aunque no sea tarea suya, el PLS se ve con frecuencia en la necesidad de controlar y supervisar las intervenciones en este sector. En particular, es necesario:

· retirar los cadáveres del lugar del desastre con la mayor rapidez y discreción posible; tan pronto como se rescatan los cuerpos hay que tratar de recoger y anotar la información necesaria para la identificación de las víctimas (ubicación de los cadáveres, información recibida de parientes y vecinos);

· trasladar los cadáveres, cubiertos, al lugar elegido para su depósito, donde se dejarán también los objetos personales;

· identificar los cadáveres y colocarles una etiqueta con los datos de la identificación;

· establecer un registro oficial de defunciones en el que se recojan todos los datos de la identificación;

· demorar la inhumación lo más posible para permitir la identificación, respetando las reglas y la cultura del país; hay que tratar de evitar las fosas comunes; el emplazamiento de las tumbas, numeradas y señaladas con los datos de la identificación, debe consignarse en tarjetas;

· restituir los efectos personales al familiar más próximo.

Es sabido que el peligro de epidemias no depende del gran número de víctimas, sino de la preexistencia de una endemia en el lugar. Cuando se tema la difusión de una endemia (por ejemplo del cólera en un campamento de desplazados), el personal que manipule los cadáveres deberá llevar guantes, lavarse frecuentemente con jabón y utilizar un desinfectante. También es necesario desinfectar los objetos personales antes de devolvérselos a los familiares.