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close this bookEl Personal Local de Salud y la Comunidad Frente a los Desastres Naturales (WHO)
close this folderCapítulo 5. La acción de la comunidad
View the documentAnálisis de la experiencia anterior
View the documentInformación sobre los desastres
View the documentAlgunos datos sobre los desastres naturales
View the documentConocimiento de los riesgos y de los recursos
View the documentEvacuación de la población
View the documentHermanamientos
View the documentPrácticas y actividades de preparación de la comunidad
View the documentEducación de base

Información sobre los desastres

La preparación de la comunidad y del PLS para las situaciones de urgencia está basada en la información. Es necesario considerar:

· la elección del contenido de la información que hay que difundir para alcanzar el grado de preparación deseado;

· las fuentes de esa información;

· los mejores medios para hacerla llegar a los destinatarios y suscitar su atención y participación.

Cabe distinguir cinco aspectos esenciales en los que ha de centrarse el contenido principal de toda información útil a nivel local en caso de desastre:

· el conocimiento del riesgo considerado. Se trata de proporcionar, de la manera más sencilla y clara, información sobre las causas y la dinámica del desastre que podría producirse en la zona;

· la previsión y la alerta. Hay que indicar, llegado el caso, los medios para prever el momento del desastre y describir los sistemas de alerta utilizados;

· la prevención o atenuación de las consecuencias. Hay que indicar por qué medios se pueden prevenir o atenuar los riesgos para la vida o la salud en la situación de desastre considerada;

· el impacto. Hay que indicar los gestos y comportamientos básicos que pueden contribuir a salvar la vida o a reducir los riesgos en el momento del impacto del desastre considerado;7

· ¿qué hacer en las horas que siguen? Es necesario indicar los comportamientos mejor adaptados a la situación consecutiva, al desastre y los puntos de referencia a los que dirigirse para organizar el socorro, la supervivencia y la gestión de los diferentes problemas.

7 Véase, por ejemplo, el anexo 4.


Figura

Hay que tener presentes dos tipos de fuentes de información:

A. las fuentes documentales, entre las que figuran:

· en primer lugar, los documentos oficiales preparados por las autoridades nacionales, regionales o locales; se trata en general de leyes sobre la protección civil, circulares, planes para situaciones de urgencia, reglamentos de seguridad para los diferentes tipos de riesgo (incendio, electricidad, gas, construcción, ocupación del suelo, colectividades, etc.). Estos documentos pueden obtenerse de las autoridades y distribuirse;

· a continuación los libros, las revistas, las publicaciones sobre los diferentes aspectos de la prevención y de la acción en caso de desastre. En el anexo 12 figura una bibliografía sobre este tema. Es útil que el PLS, según los riesgos locales y las iniciativas previas que pueda tomar, disponga de publicaciones que le ayuden a abordar el tema de la manera más actualizada y rigurosa;

· finalmente, las películas y los documentos audiovisuales que puedan ser útiles tanto para el trabajo interno de preparación del PLS como para las iniciativas de información y discusión destinadas a los diferentes miembros de la comunidad. Cabe también la posibilidad de recurrir a proyecciones de películas comerciales o a programas de la televisión oficial o privada sobre sucesos catastróficos;

B. las fuentes directas, disponibles en el lugar, entre las que hay que distinguir:

· los relatos, las fotografías, las grabaciones y cualquier otra aportación que proceda directamente de quienes tengan experiencia personal de un desastre. El análisis y la discusión de la experiencia directa de los damnificados, de quienes hayan participado en las tareas de salvamento y, desde luego, del PLS son irreemplazables;

· la aportación de todos los que puedan ayudar a definir el contenido de la información: autoridades locales, PLS, profesores de geografía, de ciencias naturales, de física, de química y de otras disciplinas, profesionales de los servicios técnicos de la comunidad (electricidad, gas, agua, ordenación del territorio, transportes, comunicaciones y otros), personal de los servicios de seguridad; cuando existan, hay que recurrir evidentemente a los expertos en geología, economía, sociología, urbanismo, arquitectura y, por supuesto, a los especialistas en los diferentes sectores de la salud, así como en las cuestiones más directamente relacionadas con los desastres, como son los vulcanólogos, meteorólogos, sismólogos o expertos de los organismos y asociaciones que intervienen en caso de desastre.

Cada cultura tiene sus medios preferidos para hacer circular la información. En el cuadro I se indican los diferentes medios que pueden utilizarse.