Cover Image
close this bookEl Personal Local de Salud y la Comunidad Frente a los Desastres Naturales (WHO)
close this folderCapítulo 4. La acción del PLS
View the documentProblemas de salud después del desastre y organización del PLS
View the documentVigilancia del estado de salud de la comunidad
View the documentVacunaciones
View the documentNutrición
View the documentEducación sanitaria y saneamiento
View the documentSalud mental
View the documentGrupos vulnerables
View the documentInformes periódicos del PLS

Problemas de salud después del desastre y organización del PLS

Después de la fase de atención de urgencia, al mismo tiempo que la necesidad de reanudar las actividades asistenciales ordinarias se plantean los problemas propios de la fase posterior al desastre:

· las complicaciones y posibles secuelas de los traumatismos, fracturas, heridas y quemaduras;

· la posibilidad de que las malas condiciones de higiene y de vida faciliten la reaparición y propagación de enfermedades ya presentes en la zona;

· el sufrimiento y el malestar psicológico que afectan al individuo y reducen la capacidad de recuperación de la comunidad.

El PLS debe organizarse dando cabida a esos nuevos problemas en los diferentes aspectos de su labor, que comprende:

· el funcionamiento del CSH y la atención normal de salud,

· el sistema de vigilancia de las enfermedades,

· las tareas de educación sanitaria,

· la reanudación de los programas de salud en curso antes del desastre (vacunaciones, protección de la madre y el niño, lucha contra la tuberculosis, el paludismo, las diarreas, la malnutrición, y demás problemas de salud, según los casos),

· la lucha contra el sufrimiento y el malestar psicológico.

Para la mayor parte de esas actividades se requiere la presencia del PLS en todos los lugares de la comunidad. Esa presencia sólo puede conseguirse si el PLS organiza su trabajo con el apoyo de voluntarios y secundado por los responsables de los grupos de familias. En ese contexto, las secciones locales de la Cruz Roja pueden aportar su contribución con voluntarios bien organizados y formados de antemano. En todas sus actividades el PLS debe recabar la ayuda de la comunidad, reservándose tan sólo el trabajo que necesite una competencia profesional concreta. Ello exige un esfuerzo importante de formación y de coordinación de los voluntarios. El PLS debe mantenerse en contacto con las autoridades del escalón intermedio a las que, tras evaluar el número de personas por atender y el tipo de las intervenciones requeridas, pedirá la ayuda y los suministros que sean necesarios, por ejemplo:

· medicamentos,

· material médico,

· visitas sobre el terreno de especialistas (en cirugía, ortopedia, readaptación, etc.),

· enlaces con hospitales equipados a los que enviar los pacientes que no sea posible atender sobre el terreno,

· enlaces con laboratorios en condiciones de realizar los análisis que no puedan llevarse a cabo sobre el terreno,

· medios de comunicación y transporte,

· suministros generales para el CSH (mantas, ropa blanca, alimentos, combustible, instrumental, artículos de limpieza, etc.).