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close this bookEl Personal Local de Salud y la Comunidad Frente a los Desastres Naturales (WHO)
close this folderCapítulo 6. La acción del PLS
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View the documentMejoramiento de determinadas aptitudes profesionales del PLS
View the documentPreparación del CSH
View the documentFormación de los voluntarios de salud
View the documentActividades de preparación destinadas a la población

Cualidades profesionales del PLS indispensables en caso de desastre

En caso de desastre, cada uno de los miembros del PLS debe convertirse inmediatamente para la comunidad en un punto de referencia disponible, activo, tranquilizador y con capacidad de organización. Podrá conseguirlo mejor si se ha preparado para desempeñar esa función (incluso cuando el desastre le haya afectado a él o a su familia) y estará en condiciones de asumirla no solamente por su actitud positiva, tanto psicológica como afectiva, de disponibilidad y solidaridad, sino sobre todo por sus cualidades profesionales y sus métodos de actuación. Entre éstos algunos serán particularmente útiles en la situación de urgencia y en los días siguientes.

La experiencia permite identificar las cualidades profesionales más importantes en caso de desastre. La aptitud para evaluar las necesidades y los recursos es indispensable para evitar la desorientación y la confusión, ya que sirve para:

· establecer el orden de prioridades para la acción directa del personal local en los socorros de urgencia y, más tarde, en la gestión de los problemas de salud;

· establecer cuáles son los recursos reales y accesibles de que se dispone en materia de personal, locales, medicamentos, equipo y material;

· determinar qué falta y qué se necesita obtener prioritariamente por conducto de la ayuda exterior.

La evaluación de las necesidades y los recursos no es un proceso burocrático: sólo es eficaz si permite alegar a una buena organización mental y operativa del PLS. El resultado de la evaluación es saber en cada momento lo que hay que hacer, quién tiene que hacerlo, cómo hacerlo y con qué medios. Se trata evidentemente de un instrumento fiable en tiempo normal y que permite dar respuestas claras a preguntas fundamentales para la salud de la población en situaciones de desastre.

En una situación de desastre, todavía más que en época normal, no es posible disociar la salud de las condiciones materiales, sociales y culturales de la comunidad: la polivalencia es precisamente la capacidad de tomar en consideración el conjunto de los factores que inciden en la salud de la persona o de los grupos de que se trate. Eso no significa que el PLS tenga que saber hacerlo todo: más bien, debe saber activar los demás recursos técnicos o comunitarios necesarios para llevar a cabo la acción sanitaria, sin perder por ello su especificidad profesional. Esto no es fácil porque, frente a la complejidad práctica y a la tensión emocional que lleva consigo el trabajo polivalente, el personal de salud termina con frecuencia por limitarse a un trabajo sectorial, repetitivo, sin relación con las otras instancias de la comunidad.

En caso de desastre es indispensable un buen conocimiento del territorio que se tiene a cargo, conocimiento que forma parte de las cualidades profesionales del PLS. Son fundamentales los siguientes aspectos:

· el conocimiento de los riesgos para la salud.12
· el conocimiento de los recursos útiles en época normal y sobre todo en caso de desastre.12

12 Véase el párrafo correspondiente, y el anexo 6.

También es importante conocer en esas situaciones muchos aspectos de la vida y de las fuerzas dinámicas que actúan en el seno de la comunidad, como son, por ejemplo:

· la composición de la población según la edad, el sexo y los núcleos familiares,

· las instituciones, los servicios y la administración de la comunidad,

· la estructura social,

· las actividades económicas y productivas,

· las modalidades de gestión política local, los grupos y las personas influyentes, los conflictos existentes, la influencia de los factores políticos en la salud,

· las tradiciones, los hábitos alimentarios, los diferentes aspectos de la cultura local.

Los desastres provocan con frecuencia un cambio brusco en la estratificación y dinámica de la vida social. El PLS puede contar con una disponibilidad general para la colaboración y la solidaridad: es gracias al conocimiento de la comunidad que se materializarán tanto las iniciativas comunes como la participación que son indispensables para hacer frente a los problemas de salud.

El PLS debe convertirse, en caso de desastre, en un punto de referencia al que transmitir y del que obtener información acerca de las acciones urgentes de socorro, la reunión de las familias y la evaluación de las necesidades y recursos. Será más fácil conseguirlo si, con anterioridad, ha preparado la puesta en funcionamiento de un sistema para la circulación y la gestión de la información relativa a los problemas de salud de la comunidad. Entre las cualidades profesionales importantes del PLS cabe considerar su capacidad para seleccionar las informaciones útiles, hacerlas circular por la comunidad de manera constructiva y eliminar los falsos rumores. La acción para la información y la comunicación es básica para poder estimular la participación y la acción comunitarias.

En caso de desastre, resulta indispensable coordinar la acción sanitaria con:

· las acciones de salvamento y de rescate,

· las autoridades locales,

· los medios de información y comunicación,

· los servicios técnicos (electricidad, agua, etc.),

· los servicios sociales,

· los servicios de transporte,

· los servicios asistenciales más próximos a donde enviar los heridos o enfermos que no sea posible atender sobre el terreno,

· los voluntarios,

· la ayuda exterior.

La coordinación implica, de hecho, estar muy pendiente de las exigencias de los demás, así como la capacidad de orientar a los demás hacia las necesidades que se están atendiendo. La coordinación mejorará si se dispone de información clara y se pueden analizar y evaluar correctamente las necesidades y los recursos. Son dos las circunstancias importantes que hacen posible la coordinación:

· la claridad de los objetivos que se quieren alcanzar,

· la capacidad de abordar de manera inteligente y constructiva los conflictos de la comunidad, a menudo inevitables.

En toda actividad sanitaria debe optarse por los métodos de acción que interesen y afecten más a la gente, que la animen a asumir responsabilidades, que le asignen tareas sencillas y claras y que favorezcan el trabajo en común, la solidaridad y la ayuda mutua. Esos métodos suponen al principio un trabajo más intenso, difícil y prolongado para el PLS, pero producen resultados mejores y duraderos.