Cover Image
close this book11. ¿Qué pruebas hay del papel de las auditorías en el mejoramiento de la calidad de la atención obstétrica?
View the document(introduction...)
View the documentResumen
View the documentIntroducción
View the document¿Qué es la auditoría?
View the documentTemas de auditoría en la atención obstétrica
View the documentEstablecimiento de estándares en la atención obstétrica
Open this folder and view contentsMétodos de auditoría en atención obstétrica
View the documentAuditorías basadas en criterios
View the document¿Funciona la auditoría (obstétrica)?
View the documentLa auditoría de la atención obstétrica en los países en desarrollo
View the documentConclusión
View the documentReferencias

Establecimiento de estándares en la atención obstétrica

El uso de estándares definidos de atención médica es el sello de las auditorías. Su primer objetivo es resaltar las deficiencias mediante la comparación de la atención brindada con aquella que debería haberse proporcionado. Los estándares son declaraciones explícitas de cómo se debería tratar a una paciente, tomando en cuenta el contexto de recursos de la atención que se está revisando. Dado que la posesión de los resultados de la investigación es crucial, los estándares suelen ser negociados al interior del grupo de auditoría, aunque otros agentes externos tales como el gobierno o la Organización Mundial de la Salud puedan también fijar estándares. Éstos suelen desarrollarse mediante la combinación de la experiencia clínica y una revisión de la información disponible. El juicio clínico puede ser usado como un estándar implícito y puede bastar cuando las deficiencias son tan grandes que se tornan evidentes. Sin embargo, de ser posible, se deben usar investigaciones publicadas como respaldo del juicio clínico y de la opinión de expertos.

Una de las ventajas más importantes de las auditorías de la atención obstétrica es que las líneas de acción para la práctica basadas en datos han sido desarrolladas con base en la literatura científica (Chalmers et al. 1989). Por ejemplo, la base de datos sobre embarazo y nacimientos llamada Base de Datos sobre Embarazo y Nacimiento Cochrane (Cochrane Pregnancy and Childbirth Database), da acceso a revisiones sistemáticas de pruebas al azar de intervenciones en embarazo y nacimientos que se actualizan cada seis meses (Cochrane Collaboration 1997). Además, se han establecido criterios específicos de calidad de la atención obstétrica para aquellos procesos que cuentan con datos científicos sólidos o un consenso formal de los expertos en cuanto a que la aplicación de los criterios definidos genera una mejoría en la salud (Benhow et al. 1997). Este tipo de criterios de procesos ha sido desarrollado en varios países, incluyendo en épocas recientes a dos países en vías desarrollo (Graham et al. 2000). A pesar de que estos criterios de ninguna manera son exhaustivos, de cualquier modo constituyen un punto de partida útil para el establecimiento de criterios sobre la mejor práctica en la atención obstétrica. Con base en estos criterios externos, los estándares internos se pueden negociar dentro del grupo de auditoría tomando en consideración las circunstancias locales.

Los estándares no siempre son explícitos y, en última instancia, puede ser un equipo de expertos el que decida si la atención debe ser calificada como inferior a los estándares o no. En las Indagaciones Confidenciales sobre Muertes Maternas en Inglaterra y Gales, por ejemplo, un equipo de expertos inicialmente puso a prueba todas las muertes maternas de acuerdo con su “evitabilidad” (Department of Health and Social Security 1982). Luego de considerar las circunstancias de cada una de las muertes, los evaluadores pudieron decidir si existía “una acción alternativa por parte de algún individuo que hubiera sido capaz de evitar o reducir la posibilidad de que acaeciera la muerte. Los factores fueron clasificados como ‘evitables' o ‘inevitables' de acuerdo con el hecho de que se encontrara o no algún alejamiento de los estándares generalmente aceptados de atención” (Department of Health and Social Security 1982). Se buscaba la responsabilidad por la muerte en el ámbito individual y los factores se clasificaron por el tipo de persona responsable (esto es, la paciente, el médico general, el obstetra, la partera, el anestesiólogo, otro personal hospitalario, otro personal comunitario, el administrador del servicio o el político) y el tiempo en el que ocurrió (periodo prenatal, trabajo de parto o procedimiento operatorio, y puerperio o periodo post-operatorio). En l980, el término “evitable” fue reemplazado por “atención inferior a los estándares” debido a que los factores evitables fueron frecuentemente malinterpretados en el sentido de que si se hubieran evitado necesariamente se habría prevenido la muerte. “Inferior a los estándares”, en cambio, significa que “la atención recibida por la paciente, o que se puso a su disposición, quedó por debajo del estándar que los autores consideran que debía habérsele proporcionado (Department of Health and Social Security 1986). La atención inferior a los estándares toma en consideración no sólo una falla en la atención clínica, sino también las acciones de la paciente misma o de sus parientes y factores que quedan fuera del control de los médicos, tales como la escasez de recursos o fallas administrativas.