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close this book05. El papel de los Asistentes Tradicionales del Parto en la reducción de la mortalidad materna
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View the documentResumen
View the documentIntroducción
View the documentRazones para la capacitación de ATP
View the documentEl papel de los Asistentes Tradicionales de Parto
View the documentCapacitación de los ATP
View the documentEvaluación de los programas de formación de ATP
View the documentConsideraciones teóricas en la medición del resultado de la capacitación de ATP
View the documentEvidencia de la reducción de la mortalidad materna como consecuencia de programas de capacitación de ATP
View the documentBeneficios adicionales en la salud derivados de los programas de capacitación de ATP
View the documentEl papel de los ATP en la referencia de pacientes a centros de atención obstétrica esencial
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Evidencia de la reducción de la mortalidad materna como consecuencia de programas de capacitación de ATP

Las pruebas procedentes de programas nacionales seleccionados dan una idea de lo que puede conseguirse de los asistentes de parto de las aldeas. China es uno de los pocos países en vías de desarrollo que ha mantenido registros bastante precisos de la mortalidad materna durante un largo periodo de tiempo. De 1950 a 1980, la atención al parto en China estuvo principalmente a cargo de asistentes rurales con una formación mínima, respaldados por una sólida red de referencias para mujeres que presentaban complicaciones. Gracias a este modelo, China logró reducir la PMM nacional de 1,500 a 115 (Koblinsky et al . 1999). Esto se pude contrastar con Bangladesh, donde, dada la ausencia de servicios obstétricos esenciales accesibles, la PMM ha seguido siendo por lo general elevada pese a décadas de capacitación de ATP (Nessa 1995). Algunos países, tales como Malasia, Sri Lanka y Tailandia, que han logrado reducir la PMM por debajo de 100, han adoptado una estrategia de incremento paulatino de la cobertura por parte de asistentes profesionales, respaldada por la prestación de atención obstétrica esencial (Starrs 1998). Malasia representa un caso especialmente interesante, ya que adoptó una política deliberada de sustitución gradual de ATP por parteras a domicilio, para culminar finalmente en un servicio basado en los propios centros (Yadav 1987).

También existe evidencia procedente de algunos programas subnacionales. Un programa de atención primaria a la salud en Farafenni, Gambia, utilizó un diseño prospectivo con encuestas previas y posteriores a la intervención y áreas de control para evaluar el impacto de la capacitación de ATP en los resultados del embarazo. En las aldeas en las que se intervino, los partos con ATP capacitados se incrementaron de un 0% a un 65%. Los partos asistidos por parteras capacitadas también aumentaron, probablemente como resultado de las referencias efectuadas por los mismos ATP. La tasa de muertes maternas descendió en las aldeas en las que se intervino (de 2,716 [11/405] a 1,051 [13/1.236]) (p<0.05), pero también se observaron descensos (de 1,498 [4/267] a 963 [7/727]) en las aldeas de control (n.e.). Se cree las mejoras en el transporte contribuyeron a este resultado.

Los informes del programa de capacitación de ATP de la ciudad de Faisalabad, Pakistán, atribuyen descensos de la PMM al programa. Antes del mismo, se calculaba que la PMM se situaba en 10.1/1,000 nacimientos vivos. Esta cifra pasó a ser de 1.9/1,000 en 1987 y de 0.64/1,000 en 1993. Sin embargo, durante ese mismo periodo se produjeron muchas otras mejoras en los servicios obstétricos, incluyendo un servicio obstétrico aéreo y subsidios para la atención asistencia obstétrica en hospitales. No se informa de análisis estadísticos (Bashir et al . 1995).

Un estudio prospectivo realizado en Nigeria analizó los cambios en la PMM tras proporcionar capacitación a 75 ATP en un radio de 10 millas de un hospital de referencias. Las muertes maternas experimentaron una reducción del 50% (de 30 a 15) en los 3 años siguientes a la capacitación. Las áreas de comparación, que no fueron seleccionadas aleatoriamente, se hallaban a mayor distancia del hospital. Las muertes maternas en estos lugares descendieron en un 27% (de 34 a 25) durante el mismo periodo. No se realizó ningún análisis estadístico (Brennan 1989).

Un estudio reciente en Senegal intentó comparar el impacto derivado de capacitar parteras profesionales con el de capacitar ATP. La mortalidad materna fue más elevada en aquellas áreas en las que las mujeres daban a luz principalmente en unidades de atención a la salud asistidas por ATP que en aquellas áreas en las que las mujeres daban a luz en unidades de salud asistidas por parteras. Los investigadores postulan que las parteras de las unidades de salud detectaron más complicaciones obstétricas que los ATP, lo cual condujo a la búsqueda de atención inmediata y a una tasa de mortalidad inferior (de Bernis et al . 2000).

Hasta hace poco no había informes publicados de la morbilidad materna como resultado de los programas de capacitación de ATP. Sin embargo, dos estudios recientes indican que no es probable que el impacto sea importante. Un estudio realizado en Bangladesh demostró que, si bien era mucho más posible que los ATP con capacitación practicaran partos higiénicos que los ATP no capacitados (45% frente a 19.3%, p<0.0001), no hubo ninguna diferencia significativa en cuanto a los niveles de infección puerperal cuando se compararon los partos asistidos por ATP capacitados y ATP no capacitados (Goodburn et al. 2000). En Brong-Ahafo, Ghana, un estudio que evaluaba el impacto de la capacitación de ATP en la salud de madres y de recién nacidos demostró que era menos probable que las madres que habían recibido asistencia por parte de un ATP capacitado experimentaran fiebre puerperal y retención placentaria, pero que era más probable que su parto fuera prolongado. No se encontró ninguna relación significativa entre la capacitación y otros síntomas de morbilidad o con los porcentajes de pacientes referidas (Smith et al . 2000).

Ninguno de estos estudios lleva a la conclusión de que la capacitación de ATP como única intervención pueda tener un impacto importante en la mortalidad materna. Sin embargo, debido a las restricciones metodológicas implícitas en la exploración de este tema, será de utilidad analizar brevemente los otros beneficios posibles en la salud derivados de la formación de ATP, así como las experiencias de los programas.