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close this book02. Callejones sin salida y logros: lecciones de la historia sobre la reducción de la mortalidad materna
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Patrones de reducción de la mortalidad materna en occidente

A pesar de que la evidencia histórica está hecha de remiendos, sabemos que en países como Inglaterra, los niveles de mortalidad materna fueron reducidos a la mitad – en comparación con la “mortalidad materna natural” – hacia principios del siglo XIX. De hecho, los avances en este campo fueron mucho más impresionantes que en el de la mortalidad global. Loudon explica esto “en gran medida en función de factores asociados específicamente con el nacimiento de los bebés más que de factores que hubieran podido tener un impacto en la mortalidad por todas las causas”: “la declinación de la mortalidad materna [entre 1750 y 1850] se relacionó tanto con una proporción creciente de nacimientos a cargo de parteras como con una práctica de las parteras sujeta a mayores estándares” (Loudon 1992a). Para 1850, la mortalidad materna registraba un nivel de cerca de 800/100,000 o incluso inferior, nivel no muy diferente de la media en los países pobres hoy en día.

Entre mediados del siglo XIX y finales de la década de 1930 se observa una fuerte divergencia en los patrones de reducción (figura 3). Por un lado se encuentran los países del norte de Europa; en este caso, si bien Suecia es el prototipo, Dinamarca, Noruega o los Países Bajos se apegan en términos generales al mismo patrón, a saber, una clara tendencia a la disminución desde 1870 que se estabiliza en 250-300 por 100,000 entre 1900 y 1940. En el otro extremo se observan las proporciones de mortalidad materna de los Estados Unidos, que se mantienen en 600-800 hasta mediados de los años 30. En el punto intermedio entre el éxito sueco y el fracaso norteamericano se ubican los países del sudoeste de Europa.

La historia del éxito del norte de Europa es todavía más impresionante si se considera que tuvo lugar antes de que la tecnología hospitalaria moderna, las transfusiones, las operaciones cesáreas o los antibióticos estuvieran disponibles, y, en el caso particular de Suecia, en un país rural pobre con una población dispersa. El estudio de las circunstancias y estrategias que hicieron esto posible y que, de manera inversa, provocaron el rezago en los Estados Unidos, puede ayudar a entender por qué muchos países pobres han fracasado en su intento de reducir la mortalidad materna en una época en que la tecnología para evitar las muertes maternas es un hecho común.


Figura 3. Mortalidad materna de 1870 a 1993 en Suecia, EEUU, Inglaterra y Gales