
| Manual de Organización Local para Situaciones de Emergencia (PAHO-OPS, 1992) |
| Desastres de origen natural |
![]() | 5. Tsunamis |
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Las siguientes recomendaciones se aplican a los que viven en alguna comunidad costera del pacífico: En las regiones afectadas, alistar un plan de emergencia que prevea el sistema de alerta, la información a la población, la evacuación de la misma en zonas altas y provisiones básicas de alimentos, medicinas y otras provisiones para los desplazados.

Procure alejarse de las zonas peligrosas (playas y zonas bajas) hasta que las autoridades correspondientes le avisen que ya no existe peligro.
Un tsunami pequeño en cierta playa, puede ser de gran magnitud en otra playa situada a unos cuantos Kms. de la primera.
Nunca vaya a la playa a observar un tsunami: puede ser el último que vea.
Procure mientras dura la alerta irse a lugares altos (150 mts.) y alejados de la línea costera.
Coopere con las autoridades locales (Comité de Emergencia, Policía o Ejército) con respecto a las indicaciones que proporcionan. Evite pánicos innecesarios.
Preste atención a las informaciones por radio o televisión que se emitan al respecto; éstas pueden salvar su vida.
No construya su casa cerca de la costa en una región sujeta a tsunamis. En estas regiones sembrar hileras de árboles a lo largo de la costa para romper el muro de agua.
A UN VOLCAN DE MI TIERRUCA
Sobre tu cumbre miro iluminados
los últimos rubores del
poniente,
como si hicieras repentinamente
una erupción de pétalos
rosados...
Eres jarrón azul que tienes por
tapete la llanura en que
reposas;
la mano del Señor te ha dado rosas
en las que en vez de aromas
hay fulgor...
Siempre vives fingiendo a mis delirios,
mientras pasan las
horas silenciosas,
si hay celajes, un búcaro de rosas,
y si hay estrellas,
un jarrón de lirios...
Más, cuando el fuego de tu entraña expeles,
y deshojas
lumínicos botones,
y saltan de tu boca a borbotones,
cien ríos de
fantásticos claveles,
entonces finge tu belleza suma,
no un jarrón
sosteniendo una corola,
sino una trágica e inmensa ola
que se corona de
sangrienta espuma...
Pero así no me alegras,
porque me asalta la visión umbría
de
tu lava que campos vestiría
con un vasto jardín de flores negras...
Así te quiero: la paz, con infinitas
estrellas sobre ti, dando
a mi mente
la ilusión de que has hecho de repente,
una blanca erupción de
margaritas...
ALFREDO ESPINO
"JICARAS
TRISTES"