
| Uso de Medicamentos Esenciales: Octava Informe del Comité de Expertos de la OMS (WHO - OMS, 1998, 88 p.) |
Del 1 al 5 de diciembre de 1997 se reunió en Ginebra el Comité de Expertos en Uso de Medicamentos Esenciales. Inauguró la reunión en nombre del Director General el Sr. D. Aitken, Subdirector General, que recalcó que el concepto de medicamentos esenciales era fundamental tanto para la estrategia revisada de la OMS en materia de medicamentos (1), aprobada por la Asamblea Mundial de la Salud en la resolución WHA39.27 en 1986 (2), como para el establecimiento de políticas farmacéuticas nacionales. Afirmó que la actualización periódica de la Lista modelo de medicamentos esenciales de la OMS era indispensable para mantener el impulso de la estrategia revisada en materia de medicamentos y constituía un elemento básico de la información confirmada que necesitaban la mayoría de los Estados Miembros de la OMS para lograr una racionalización óptima de la compra y del suministro de medicamentos. El Sr. Aitken destacó también la importancia de la aparición de resistencia a los medicamentos antimicrobianos que, en muchos casos, minaba peligrosamente su eficacia. Eso creaba una situación que dificultaría cada vez más la tarea de combatir las infecciones graves.
El Comité decidió preparar el presente informe como documento autónomo e incorporarle las partes del informe precedente (3) que no requirieran ninguna modificación o que sólo necesitaran una actualización. En la sección 15 del informe se presenta la 10a Lista modelo de medicamentos esenciales y en la sección 16 se explican las modificaciones efectuadas.
En un informe (4) presentado a la 28a Asamblea Mundial de la Salud en 1975, el Director General examinó los principales problemas relacionados con los medicamentos que afrontaban los países en desarrollo y describió a grandes rasgos las nuevas políticas farmacéuticas posibles. Se refirió también a la experiencia adquirida en algunos países que habían establecido programas de medicamentos fundamentales o esenciales con el fin de hacer accesibles los medicamentos más imprescindibles a las poblaciones cuyas necesidades básicas de salud no se podían atender mediante el sistema de suministro existente, y de lograr un empleo racional de esos productos. El Director General señaló que la selección de esos medicamentos esenciales dependía de las necesidades sanitarias y de la estructura y del grado de desarrollo de los servicios de salud de cada país, y que convenía establecer listas de medicamentos esenciales en el ámbito local y actualizarlas periódicamente con el asesoramiento de especialistas en salud pública, medicina, farmacología, farmacia y gestión farmacéutica. Consideró también que debía facilitarse información adecuada sobre las propiedades, indicaciones y modos de empleo de los medicamentos que figuraran en la lista. En su resolución WHA28.66 (5), la Asamblea Mundial de la Salud pidió al Director General que llevara a la práctica las propuestas contenidas en su informe y, en particular, que asesorara a los Estados Miembros sobre la selección y la adquisición, a precios razonables, de medicamentos esenciales de buena calidad para atender las necesidades nacionales de salud.
Después de numerosas consultas, se incluyó una lista modelo inicial en el primer informe del Comité de Expertos en Selección de Medicamentos Esenciales (6). Esa lista se ha revisado y actualizado posteriormente en otros ocho informes (3, 7-13).
Al llevar a cabo un examen más detallado de esa lista en su reunión actual, el Comité de Expertos actuó de acuerdo con la siguiente declaración, contenida en informes anteriores:
A causa de las grandes diferencias que hay entre los diversos países, no es posible preparar una lista de medicamentos que sea aplicable y aceptable de modo general y uniforme. En cada país recae, pues, la responsabilidad directa de la evaluación y la adopción de una lista de medicamentos esenciales, de conformidad con su política de salud.La lista de medicamentos esenciales basada en las pautas propuestas en el presente informe es un modelo que puede servir de base a los países para identificar su propio orden de prioridades y hacer su propia selección.
El Comité examinó la evolución de la Lista modelo de medicamentos esenciales durante los 20 últimos años y confirmó la definición de medicamentos esenciales como los que sirven para satisfacer las necesidades de atención de salud de la mayoría de la población; por tanto, esos productos deben estar disponibles en todo momento, en cantidades suficientes y en las formas farmacéuticas adecuadas. Las listas modelo han demostrado ser de inestimable valor para reducir los costos y satisfacer las necesidades en materia de salud de la población mediante un uso más racional de los medicamentos y un acceso más amplio a medicamentos de calidad aceptable. El Comité consideraba que las listas modelo eran instrumentos informativos y formativos para los profesionales de la salud y los consumidores. Habida cuenta de que la preocupación acerca de los costos de la atención sanitaria ocupa ahora un lugar prioritario incluso en los países desarrollados, las listas modelo tienen más importancia que nunca para la elaboración de pautas de tratamiento, formularios nacionales, información para los pacientes y el público general y otras medidas para mejorar el uso de los medicamentos. El Comité subrayó que las listas modelo se debían considerar en el marco de formularios nacionales generales sobre los medicamentos en los que se abordase no sólo el consumo de medicamentos sino también las estrategias para la compra y el suministro, la financiación y las donaciones de medicamentos, las prioridades de investigación sobre el consumo de medicamentos y los medicamentos necesarios para enfermedades específicas.