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close this bookEl Personal Local de Salud y la Comunidad Frente a los Desastres Naturales (WHO - OMS, 1989, 112 p.)
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View the documentNota de agradecimiento
View the documentIntroducción: Función activa de la comunidad y de su personal de salud
View the documentPrimera parte: El impacto
Open this folder and view contentsCapítulo 1. Intervención de la comunidad en las acciones de salvamento
Open this folder and view contentsCapítulo 2. Las tareas del PLS
View the documentSegunda parte: Después del desastre
Open this folder and view contentsCapítulo 3. La acción de la comunidad
Open this folder and view contentsCapítulo 4. La acción del PLS
View the documentTercera parte: Prevenir y atenuar las consecuencias de los desastres
Open this folder and view contentsCapítulo 5. La acción de la comunidad
Open this folder and view contentsCapítulo 6. La acción del PLS
View the documentAnexo 1. Enfermedades que se deben vigilar en situación de refugio provisional
View the documentAnexo 2. Modelo de la ficha que han de utilizar los responsables de los grupos de familias para el parte médico en colaboración con el PLS
View the documentAnexo 3. Nutrición
View the documentAnexo 4. Qué hacer cuando la tierra tiembla
View the documentAnexo 5. Escala sísmica de Mercalli 1
View the documentAnexo 6. Mapas comunitarios de riesgos
View the documentAnexo 7. Signos de peligro en los edificios dañados por un desastre
View the documentAnexo 8. Mapas de recursos
View the documentAnexo 9. Material médico del PLS para casos de desastre
View the documentAnexo 10. Cuestionarios de autoevaluación para casos de desastre
View the documentAnexo 11. La Liga de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (LSCR)
View the documentAnexo 12. Pequeña biblioteca del PLS 1

Anexo 5. Escala sísmica de Mercalli 1

1 Algunos países utilizan la de Rossi-Forel, de diez grados. La escala de Richter mide la magnitud de un seísmo, es decir, la energía liberada; en general se producen daños por encima del grado 5, 5 de Richter.

Grado

I

Temblor registrado por los sismógrafos, pero imperceptible para el ser humano.

II

Temblor advertido por pocas personas y sobre todo en los pisos altos de la casas.

III

Temblor advertido por algunas las personas en el interior de las viviendas: vibración de cristales y balanceo de objetos.

IV

Sacudida sentida por pocas personas al aire libre, pero por muchas en el interior de las casas; la vajilla vibra, crujen suelos y techos como cuando un camión muy cargado pasa por una calle adoquinada.

V

Sacudida advertida por toda la población de una localidad; se despiertan muchas de las personas que duermen; proyección de líquidos, amplio balanceo de objetos colgados, desplazamiento de objetos pequeños, tintineo de campanillas.

VI

Se despiertan todos los que duermen; personas asustadas salen de las casas; tintineo general de campanillas; oscilación de lámparas; los relojes de pared se detienen; estremecimiento visible de los árboles; caída de libros y objetos de las estanterías, de muebles; en las casas mal construidas, los revoques se agrietan y caen trozos de escayola.

VII

Miedo general sin que se produzcan daños en los edificios bien construidos; tañido de campanas de las iglesias; grietas en algunos edificios; caída de chimeneas en mal estado, que pueden causar daños en los tejados; roturas de cristales; se remueve el cieno de los estanques; se producen olas en algunos cursos de agua. Hay variaciones en el nivel y en el caudal de los manantiales. Desmoronamiento en las orillas de los ríos y fisuras en las carreteras. Las casas de madera y de ramaje entrelazado de las regiones tropicales y las casas japonesas de madera permanecen intactas.

VIII

Miedo general y pánico. Grandes hendiduras en las buenas construcciones. Se desgajan ramas de los árboles. Los muebles se desplazan y caen, se producen daños en las lámparas. Aparecen fisuras de algunos centímetros en la tierra. Se enturbia el agua de los lagos; pueden formarse nuevos lagos, desaparecer o aparecer manantiales y modificarse varias veces su nivel y su caudal. Los campanarios de las iglesias y las chimeneas de las fábricas sufren los mayores daños, y caen rocas de lo alto de las montañas. Se hace difícil la conducción de automóviles. Las estatuas giran sobre su pedestal o caen.

IX

Pánico general. Destrucción parcial o total del 50 % de los edificios aproximadamente. Los muebles y objetos de las casas sufren numerosos daños y los animales huyen. Caen monumentos y estatuas. Daños en los depósitos, rotura parcial de las conducciones subterráneas.

X

Destrucción de la mayor parte de los edificios de piedra. Los edificios resistentes de madera y los puentes sufren daños, destruyéndose algunos; se rompen las conducciones de agua y de gas; se producen grietas en las calles. Se forman fisuras en los terrenos blandos, hay desprendimientos de tierras en las pendientes y en las orillas de los ríos y lagos. El agua de éstos es proyectada contra las orillas.

XI

No queda nada de los edificios de piedra; las construcciones resistentes de madera y de ramaje sólo resisten en casos aislados. Se derrumban hasta los puentes mejor construidos, se tuercen los raíles de ferrocarril, se abren los diques.

XII

No queda nada de lo construido por el hombre; se producen verdaderos cambios en la topografía: fallas, dislocaciones horizontales importantes, desmoronamientos de montañas, formación de lagos, de cursos de agua, etc.