
| Capítulo 1: Medicamentos y material médico esenciales en situaciones de emergencia |
Después de la fase aguda de la situación de urgencia, cuando se han cubierto las necesidades fundamentales de salud con las unidades de base y suplementarias, deben evaluarse lo más rápidamente posible las necesidades más específicas. En la mayoría de los casos la evaluación precisará una descripción rápida y, si es posible, la cuantificación de la morbilidad (véase el anexo 4). Deben identificarse las enfermedades más corrientes y su distribución entre los grupos de alto riesgo de la población (por ej., niños menores de 5 años y mujeres embarazadas). Estos grupos de alto riesgo constituyen el principal objetivo de un posterior programa de salud. Otros factores pueden influir en las necesidades y deben tenerse en cuenta, por ejemplo, los datos demográficos, la condición física de los individuos, las variaciones estacionales de la morbilidad y de la mortalidad, el impacto de la mejora de los problemas de salud pública, los recursos locales en medicamentos y en material, la resistencia a los medicamentos, las prácticas médicas habituales en el país, las capacidades del personal de salud y la eficacia de las estructuras de envío de enfermos.

Foto: OMS/IDA
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No se recomienda el uso del NBU98 para el reabastecimiento de los sistemas de atención de salud. |